Chapulin Colorado

El Chapulín Colorado

El Chapulín Colorado fue un programa de televisión, transmitido por Televisa de México y creado por Roberto Gómez Bolaños. El Chapulín Colorado se comenzó a transmitir a principios de los años 70 y fue presentado dentro del programa Los Supergenios de la Mesa Cuadrada. Ya para 1972 tenía su propio programa y duró hasta 1979. Luego, cuando en 1993 reapareció la serie “Chespirito”, El Chapulín Colorado fue presentado dentro de esta serie, como sketch.

El Chapulín Colorado se presentaba como un súper héroe dispuesto a ayudar a quien lo necesitaba, pero no tenía súper poderes y era muy torpe y cobarde, pero tenía algunos elementos que eventualmente lo ayudaban a completar sus misiones, como el chipote chillón, la chiquitolina o la chicharra paralizadora.

 El lema del Chapulín Colorado era “Más ágil que una tortuga, más fuerte que un ratón, más noble que una lechuga, su escudo es un corazón. Y cuando alguno de los personajes mencionaba la frase “Oh. Y ahora ¿Quién podrá defenderme? Aparecía este súper héroe de la nada diciendo. “No contaban con mi astucia”. Debido a su torpeza, este personaje siempre se estaba dando golpes y caídas y si alguien le preguntaba si se había hecho, El Chapulín Colorado respondía de inmediato: “Todos mis movimientos están fríamente calculados”

Aunque el programa gozó y sigue gozando de mucha audiencia, nunca pudo tener la misma popularidad de otra producción del mismo Roberto Gómez Bolaños, llamada “El Chavo del Ocho”.

Los Personajes – El Chapulín Colorado

En este programa, el único personaje que aparecía en todos los capítulos fue El Chapulín Colorado, interpretado por Roberto Gómez Bolaños. Los demás personajes variaban de acuerdo a la historia que se contaría en el episodio. Los actores y actrices que participaron en esta serie, con regularidad fueron, entre otros, Ramón Valdés, Florinda Meza, Carlos Villagrán, Edgar Vivar, Rubén Aguirre, María Antonieta de las Nieves, Raúl “Chato” Padilla y Angelines Fernández.

Después de Chapulín Ahogado, Tapen el Pozo (1974) – Chapulín Colorado

  A continuación, haremos un resumen de este episodio, que fue el episodio 30 de la segunda temporada, en el año 1974.

El episodio comienza con una escena de un pueblo del lejano oeste americano y están dos vaqueros (Cowboys) jugando a las barajas, interpretados por Carlos Villagrán y Horacio Gómez y frente a ellos, sentado en la orilla aparece un tercer personaje, otro vaquero, el Rascabuches, caracterizado por Ramón Valdés. La escena nos muestra como Carlos Villagrán saca una baraja de su manga para hacer trampa en el juego a Horacio Gómez. Entra a escena una aldeana interpretada por Florinda Meza llevando dos cubetas vacías y dispuesta a llenar esas cubetas con agua del pozo. Se queja ante Carlos Villagrán y Horacio Gómez de la falta de hombres que la puedan ayudar a cargar las cubetas llenas de agua desde el pozo hasta su casa. La aldeana se dirige al pozo y le pide al Rascabuches que se aparte para ella poder tomar el agua, pero el Rascabuches se lo impide y le dice que ella debe pagar 10 dólares o dos costales de alfalfa para que él pueda permitirle que llene las dos cubetas de agua. Ella, indignada, le dice que ese pozo es de la comunidad y no le pertenece al Rascabuches a lo que este responde que desde el día anterior es el único dueño del pozo y quien desee sacar agua del mismo deberá pagar cinco dólares o un costal de alfalfa. Al ella preguntarle quien le otorgó la concesión para adueñarse del pozo, el Rascabuches de manera amenazante le responde que fueron sus puños y su pistola.

 La aldeana se voltea hacia los dos vaqueros que juegan a los naipes y les pregunta si saben que ahora hay que pagar por el agua, a lo que muy ufano, Carlos Villagrán le responde que sacó tres cubetas de agua y no pagó ni un dólar por ellas. La aldeana se percata que a los pies del Rascabuches hay tres costales de alfalfa y mira con mal gesto a Carlos Villagrán pensando que él le está mintiendo, a lo que Carlos replica: “Y yo ¿para qué quería la alfalfa?” Entonces es cuando la aldeana se da cuenta de que nadie en el pueblo quiere ir al pozo a sacar agua, por el miedo que le tienen al Rascabuches. Muy enojada ella les dice a los dos vaqueros que el Rascabuches hace lo que quiere porque los hombres del pueblo no tienen calzones. Carlos le pregunta a la aldeana que para creer ella que él sacó agua del pozo y él mismo responde enseguida que es para lavar los calzones. El Rascabuches sale de escena no sin antes recordarles que no pueden sacar agua del pozo,  de una forma amenazante. Es el momento en que la aldeana, desamparada, dice: “Oh, y ahora ¿Quién podrá defendernos?” y desde adentro del pozo sale El Chapulín Colorado y le responde a la aldeana: “Yo”. La aldeana en seguida lo reconoce y menciona su nombre y el Chapulín Colorado repite una de sus famosas frases: “No contaban con mi astucia. Síganme los buenos” y salta del pozo y al saltar levanta una cubeta que va caer directamente en la cabeza de Horacio Gómez. El Chapulín cae mal y se maltrata un tobillo, la aldeana preocupada le pregunta si se lastimó y él responde con otra frase típica del personaje: “Por supuesto que no. Todos mis movimientos están fríamente calculados.” Aunque sale cojeando. A continuación, comienza un diálogo entre El Chapulín Colorado, Carlos Villagrán y Horacio Gómez en el que se confunden las respuestas de cada uno ya que hablan de cosas diferentes, porque mientras Carlos Villagrán y Horacio Gómez hablan del problema del pozo, El Chapulín Colorado habla del juego de naipes. Es una conversación muy divertida y simpática. Carlos Villagrán al fin logra que El Chapulín Colorado comprenda el problema que tiene el pueblo con el pozo y éste, de manera valiente se dispone a sacar el agua, trata de bajar el balde al fondo del pozo, pero, creyendo que la cuerda atada al balde está atorada en la polea que permite que esta puede sacar el balde una vez lleno, se sube al montante y trata de destrabarla. En ese momento regresa el Rascabuches y suelta la cuerda que estaba amarrada a una viga de madera cercana, lo que provoca que el balde descienda al pozo junto con El Chapulín Colorado. Los vaqueros intentan subir al súper héroe en un descuido del Rascabuches, pero éste regresa y al increparlos, los vaqueros sueltan la cuerda y Chapulín cae de nuevo al fondo del pozo. El Rascabuches cree que El Chapulín Colorado ha muerto ahogado en el fondo del pozo y no sabe que él sigue aferrado a la cubeta y a la cuerda y el Rascabuches les dice a los vaqueros que la cuerda no llega hasta el nivel del agua para evitar que le roben la misma. El Rascabuches amenaza a los vaqueros y a la aldeana y esta, asustada, se pregunta en voz alta: “Oh, y ahora ¿Quién podrá defendernos?” y El Chapulín responde desde el interior del pozo “Yo”. El Rascabuches se asoma al borde del pozo al percatarse de que el súper héroe no murió en la caída y la situación la aprovecha la aldeana y con un empujón envía al Rascabuches al pozo también, éste logra tomar la cuerda para no caer al agua, pero con el impulso de caída, ayuda al Chapulín Colorado a subir hasta el borde del pozo, donde es rescatado por los vaqueros. El Rascabuches implora que lo ayuden a salir y El Chapulín le dice que, si el Rascabuches promete no cobrar por el agua del pozo a los aldeanos, él lo ayudará a salir. El Rascabuches da su palabra que no cobrará más por el suministro de agua al pueblo y tanto El Chapulín Colorado como los dosvaqueros empiezan a halar de la cuerda para sacar al bandido. Pero en su afán por sacarlo uno de los vaqueros empuja de nuevo al Chapulín Colorado dentro del pozo. Al caer se consigue cara a cara con el Rascabuches con quien sostiene una conversación muy chistosa de presentación mientras están ambos colgados de la cuerda. Carlos Villagrán le dice a su compañero y a la aldeana que para poderlos sacar hay que subir a uno mientras el otro baja y luego sacan al quedo abajo. El chapulín Colorado y el Rascabuches discuten quien será el primero que sacarán y deciden echarlo a la suerte. El Chapulín le pide una moneda al Rascabuches y éste se la da, cada quien elige cara o cruz y El Chapulín Colorado lanza la moneda al aire, pero no la toma de regreso en su caída y la misma va a dar al agua sin que se pueda saber cuál fue el resultado de la lanzada lo que los engancha en una pelea. A los vaqueros no les queda más remedio que tomar al azar uno de los extremos de la cuerda y empezar a subir a cualquiera de los dos. El extremo que comienza a halar es el que sostiene al Rascabuches, pero no se da cuenta de que el Chapulín Colorado se ha aferrado a sus piernas y sube al mismo tiempo.

 Al fin, el Rascabuches logra llegar al borde del pozo y comienza a salir del mismo sin advertir que ha perdido los pantalones, la aldeana avergonzada se tapa la cara con el sombrero de uno de los vaqueros y más atrás llega al borde también El Chapulín Colorado con los pantalones del Rascabuches, ya que, en su esfuerzo para no volver a caer, se aferró tanto a las piernas del Rascabuches que le terminó sacándole los pantalones.

 El capítulo termina con un Rascabuches avergonzado poniéndose los pantalones de manera apresurada, la aldeana tratando de no mirar ese espectáculo y El Chapulín Colorado riéndose de la situación.

Breve Análisis de los Personajes – El Chapulín Colorado

 En este episodio vemos una constante que se repitió a lo largo de las transmisiones de El Chapulín Colorado y es que este personaje es bondadoso y se preocupa por sus semejantes. Al primer llamado de ayuda, responde sin dudar, aún sin conocer las consecuencias que podría sufrir. Es un personaje muy ingenuo, con una ingenuidad casi infantil. Confía en el prójimo sin reservas. No es cobarde, pero es miedoso y, según palabras del propio Roberto Gómez Bolaños, el verdadero súper héroe es el que tiene miedo del peligro que tiene al frente y es valiente porque se sobrepone a su miedo y enfrenta dicho peligro.

Otro personaje importante en este episodio es el Rascabuches, el malvado del cuento. Pero en un malvado simpático y que no despierta repulsión por parte del público. Su actitud amenazante mostrada al principio del capítulo queda totalmente olvidada al final del mismo al mostrar su vergüenza por salir del pozo sin pantalones.

 Como todos los programas producidos por Roberto Gómez Bolaños, El Chapulín Colorado era una serie dedicada a públicos de todas las edades. El Lenguaje nunca cae en la vulgaridad, ni en el doble sentido. Son acciones claras y sin ocultas intenciones. Los personajes interactúan en la trama de una manera casi respetuosa. La trama en sí es muy sencilla de manera que pueda ser fácilmente asimilada, aún por los más pequeños, El hilo de la situación se mantiene a lo largo de todo el episodio, sin interrupciones de tramas secundarias que podrían causar confusión en el público más joven. Su humor es ligero y sano, fácilmente entendible aún para personas de otros países. Era una serie divertida que, aunque no te arrancaba carcajadas, si te sacaba sonrisas a cada momento y hacía más divertido el rato.

 El Chapulín Colorado será un personaje que perdurará en la memoria de muchos por largos años más. Y cada día gana más adeptos, ya que sus episodios aún se siguen transmitiendo en varios países y para que Usted lo mantenga presente le ofrecemos esta camiseta que estamos seguros que en seguida llamará la atención y les hará buenos evocar buenos recuerdos en quienes se la vean puesta.