Los Caquitos

Los Caquitos

Los Caquitos fueron personajes creados por el productor, director, escritor y actor mexicano Roberto Gómez Bolaños, conocido como “Chespirito”, para una serie de televisión transmitida por Televisa, entre los años de 1970 a 1995.

La serie llevaba por nombre “Chespirito” y el primer capítulo salió al aire el 15 de octubre de 1970 y se continuó transmitiendo semanalmente hasta el 20 de febrero de 1973. “Chespirito” regresó a la televisión para un segundo período, el 4 de febrero de 1980 y se mantuvo en el aire hasta septiembre de 1995, cuando fue definitivamente cancelada.

En esta serie se presentaron segmentos de corta duración hasta programas completos, con diferentes personajes creados por Roberto Gómez Bolaños. Entre estos personajes sobresalen El Chavo, El Chapulín Colorado, Los Caquitos, El Doctor Chapatín, Los Chifladitos, etc.

Caquitos – Personajes

Los Caquitos fueron dos ladrones, personificados por Roberto Gómez Bolaños en el papel del Chómpiras y Edgar Vivar como el Botija. Durante las primeras transmisiones de “Chespirito” el dúo de Los Caquitos lo componían Roberto Gómez Bolaños y El Peterete, personificado por Ramón Valdés.

Como dijimos anteriormente, Los Caquitos eran un par de ladrones muy torpes pero a partir de 1987, estos se reforman y comienzan a buscar trabajo. Al final, terminan trabajando en el Hotel Buena Vista.

Personajes – Los Caquitos

Durante esta etapa se comenzaron a transmitir episodios completos de Los Caquitos y contaba con un elenco regular conformado por, además de Bolaños y Vivar, Florinda Meza como Chamoltrufia, esposa del Botija, Rubén Aguirre, en el papel del Sargento Refugio, Moises Suarez, interpretando a Don Cecilio, Gerente del Hotel Buena Vista y Raúl “Chato” Padilla como el jefe del Sargento Refugio.

La Lavadora de Ropa (1993) – Los Caquitos

Nos dedicaremos a realizar una sinopsis de un capítulo de Los Caquitos, transmitido originalmente en 1993 por Televisa.

Este episodio comienza con Chamoltrufia cantando a viva voz y muy desafinada en el cuarto de lavado del Hotel Buena Vista. Canta tan alto que se escucha en la recepción del hotel, donde se encuentra Don Cecilio y en el momento en que dos huéspedes le entregan la llave de su habitación, sale del cuarto de lavado Chamoltrufia, quien continúa cantando, los huéspedes la miran con asombro y desagrado y Don Cecilio comienza a llamarle la atención. Don Cecilio le pregunta a Chamoltrufia cuantas veces le ha dicho que no debe cantar cuando esté trabajando y ella le responde que como cuatro o cinco veces por día, y sigue cantando como si nada hubiera pasado.

La escena se traslada a otro lugar del hotel, donde Chamoltrufia ve al Sargento Refugio sentado en un mueble con cara de estar muy preocupado. Aparece también el Botija, uno de Los Caquitos, y le preguntan al Sargento Refugio cual es el motivo de su preocupación. Este les cuenta que su madre, con el fin de cooperar con los gastos familiares, trabaja lavando ropa de otras personas pero que debido a su edad avanzada se le han venido presentando achaques por el trabajo fuerte que realiza. Por esto, el Sargento Refugio decidió comprarle una lavadora automática a crédito. El problema que se le presenta, explica el Sargento Refugio, es que aunque ya pagó la inicial (enganche) para poder recibir la lavadora, no tiene el dinero para realizar los pagos mensuales y poder cumplir con el contrato de venta a crédito, por lo que corre el riesgo de que el vendedor le quite la lavadora, dejando a su mamá sin esta útil herramienta de trabajo o, en el peor de los casos, que el Sargento Refugio vaya a la cárcel al negarse a devolver la lavadora. Por todo esto el Sargento solicita la ayuda de sus amigos para conseguir el dinero faltante.

La escena se traslada a la casa del Botija y Chamoltrufia, donde ambos hablan de la manera en que ellos pudieran ayudar y Chamoltrufia le propone al Botija que hable con su compañero de Los Caquitos, el Chómpiras, para ver si éste puede aportar alguna idea para conseguir el dinero. El Botija no cree que el Chómpiras pueda ser de ayuda y son interrumpidos cuando alguien toca la puerta. Al abrir, reciben a un caballero que se identifica como vendedor de pólizas de seguros (personificado por Heriberto López de Anda). Luego de una corta presentación de servicios también llega el Chómpiras y comienza un diálogo entre estos cuatro personajes, bastante absurdo y divertido por lo confuso de las ideas de Los Caquitos y Chamoltrufia con respecto a las pólizas de seguro. Es destacable la confusión generada por el cobro de una indemnización en caso de muerte del asegurado, el cual es interpretado como el cobro de una recompensa por la entrega vivo o muerto de un delincuente buscado por la justicia y otra confusión originada por el pago de las primas mensuales, al ser confundidas con las hijas de tíos o tías. En realidad, es una escena hecha con mucho humor e inteligencia.

Al Final de esta escena, termina uno de Los Caquitos, el Botija, tomando una póliza de seguro contra accidentes, donde él cobraría cualquier indemnización producto de algún accidente que sufra el Chómpiras.

Comienza otra escena donde el Sargento Refugio le pide a su jefe un anticipo de sueldo para poder cumplir con el pago mensual de la lavadora. El jefe se lo niega porque no le puede dar un anticipo hasta no haber cancelado el anterior, que el Sargento había solicitado para hacer el pago inicial de la lavadora. Al final jefe parece estar dispuesto a hacerle un préstamo personal, pero es interrumpido por Chamoltrufia que entra a la oficina a darle la buena noticia al Sargento Refugio de que Los Caquitos ya casi tienen solucionado lo del dinero, aunque ella no sabe cuál es la solución.

De nuevo nos trasladamos a la casa del Botija y Chamoltrufia, donde están Los Caquitos. El Botija con martillo en mano le pide al Chómpiras que ponga su mano sobre la mesa, El Chómpiras la pone y el Botija le manda un martillazo, pero el Chómpiras logra retirar su mano a tiempo y no recibe el impacto del martillo. Comienza una conversación entre estos dos personajes acerca de la conveniencia de que el Chómpiras se deje golpear, ya sea en la mano o en la cabeza, pero al final quien termina golpeado es el Botija.

La nueva escena ahora es en el cuarto de lavado del Hotel Buena Vista donde, como es su costumbre, Chamoltrufia canta a viva voz, mientras organiza un poco la habitación, poniendo un cesto de ropa al final de una especie de tobogán o rampa por donde la baja la ropa sucia desde los pisos superiores del hotel. Don Cecilio, que se encuentra en la recepción del hotel escuchando los gritos de Chamoltrufia y al acercarse a la puerta del cuarto de lavado es golpeado por Chamoltrufia, quien ese instante iba saliendo del mismo. Aparece el Botija en el cuarto de lavado y quita la cesta de ropa que estaba al final de la rampa. Prueba la dureza del piso y sale en busca del otro de Los Caquitos, el Chómpiras a quien encuentra en uno de los pisos superiores del hotel y le propone que se tire por la rampa de la ropa hasta llegar al cuarto de lavado y con esa acción se ocasionará el accidente deseado. Mientras esto se desarrolla, Chamoltrufia regresa al cuarto de lavado, observa que la cesta de la ropa fue movida del lugar donde ella la dejó por lo que vuelve a colocarla al final de la rampa. Cuando el Chómpiras se lanza por la rampa, al llegar no se hace ningún daño porque la ropa en el cesto suavizó su caída. Chamoltrufia se da cuenta de lo que planea el Botija y se opone a que continúe con su plan de accidentar al Chómpiras.

Al final Chamoltrufia compra una bolsa de detergente que ofrece un cupón para participar en un sorteo de 500 lavadoras automáticas. El botija se enoja porque ella ha gastado su dinero en algo que es muy difícil de lograr, mientras el Chómpiras piensa que en casa del Botija no caben 500 lavadoras. Luego que el botija explica que las probabilidades de ganarse una lavadora son muy remotas, casi imposibles, Chamoltrufia regresa a la tienda a devolver el detergente. Los Caquitos se quedan conversando acerca de la ley de probabilidades, la cual se le hace difícil de entender al Chómpiras. Chamoltrufia regresa de la tienda luego de haber devuelto el detergente y cuando el Botija le pregunta si le devolvieron el dinero, ella le dice que lo cambio por un limpiador de cubiertos de plata porque traía un cupón para otro sorteo. Llega apurado el Sargento Refugio y les da la noticia que ya se resolvió el problema que tenía con la lavadora de su mamá, ya que compró un detergente que contenía un cupón en su interior para participar en el sorteo de lavadoras automáticas y el cupón del Sargento Refugio resultó uno de los ganadores.

Breve Análisis de los Personajes – Los Caquitos

A través de este capítulo podemos apreciar el carácter de cada uno de los personajes principales Los Caquitos y el papel que desempeña cada uno dentro de la historia contada.

En primer lugar, tenemos estos personajes son de baja condición social lo que les impidió tener alguna preparación de tipo cultural y esto se refleja a cada rato en la forma en que se expresan o las preguntas que hacen o las observaciones que realizan.

Tomemos a Chamoltrufia, que es una mujer humilde y trabajadora y que sirve como catalizador en la relación de Los Caquitos, Chómpiras y Botija, cuando éste último trata de obtener ventaja del primero. Al igual que los otros personajes, su cultura es bastante escasa y da respuestas muy divertidas al conocer muy del tema del que se habla. Hay palabras que ella pronuncia varias veces, que la identifican, por ejemplo: “ademásmente” o “claro, que por supuesto, que desde luego, que si” cuando afirma algo de manera contundente. Tiene un buen corazón que demuestra al querer ayudar al Sargento Refugio y al impedir el Botija le ocasione algún daño al Chómpiras, para hacerlo pasar como un accidente.

Luego tenemos a uno de Los Caquitos, el Botija, quien es el más listo de todos, siempre buscando alguna oportunidad donde él pueda obtener algún provecho. Sin embargo, también se muestra compasivo y dispuesto a ayudar a su amigo, el Sargento Refugio, para que resuelva su problema económico.

El otro de Los Caquitos, el Chómpiras es muy inocente e ingenuo pero confía en su compañero Botija, y haría casi cualquier cosa que este le pida. Debido a su poca preparación, sus ocurrencias son muy divertidas aunque dichas con mucha seriedad y seguridad y sacan de quicio al Botija, pero el Chómpiras le responderá: “Tómalo por el lado amable”.

Y el último de los personajes es el Sargento Refugio, un policía muy ingenuo, honesto y simplón, pero con un gran sentido de la amistad. Sería difícil imaginarse al Sargento Refugio arrestando a Los Caquitos por una falta que estos hayan cometido.

Es un programa de humor ligero, confeccionado para público de todas las edades. Es importante indicar que durante el desarrollo del programa no aparecen frases de doble sentido o que pudieran tener algún significado oculto. Los diálogos están realizados de una manera muy ágil y divertida y en todo momento hay respuestas ingeniosas que pudieran parecer fuera de contexto pero que están fielmente apegadas a las situaciones presentadas. De esta forma, Los Caquitos, no tienen una escena aburrida. La trama es muy sencilla de seguir, explicada desde el inicio del programa. No hay tramas secundarias que pudieran confundir a un público más joven. Y al final, todo el problema que se ha presentado desde el principio, queda resuelto casi de una manera providencial, dejando a todos contentos y felices.

Los Caquitos son unos personajes que siempre serán recordados y aunque aún siguen retransmitiendo sus episodios en varios países, no queremos que Usted los olvide y le ofrecemos esta linda camiseta con la imagen de Los Caquitos para que Usted y los que lo vean a Usted llevándola, esbocen una sonrisa al recordar a estos personajes.